Mostrando entradas con la etiqueta Cuadernos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuadernos. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de agosto de 2013

Cuaderno de Ruta V: Día Ochocientos dos

Esta es una historia de huida. Una historia de huida premeditada. Un grito, una lucha contra la introspección de esta, mi celda. Una historia de una carrera por la libertad, una historia de una carrera por lo imposible a la espera de un guiño del destino. 

Todo comenzó con una mirada furtiva seguida de un plan absurdo. Nadie apostó por mi, nadie pensó nunca que pudiera llegar a darle la espalda a, estos, mis barrotes. Solo una dosis de fe desmesurada y un deseo irracional podían hacer pensar en una mínima posibilidad de éxito al mayor de los idealistas.

He burlado la vigilancia de mil atentos ojos, las firmes pisadas de los guardias las mantuve a raya. He bailado con el tañido de los casquillos, la sangre siempre la mantuve fría. He nadado en un mar de alambre de espino, el dolor no fue un problema. Donde el miedo hizo retroceder a otros yo seguí adelante.

No sé si es locura o determinación. Solo sé que después de ser invisible, bailar un tango con el plomo y acabar con el dolor a crol me encuentro de frente con una pared de acero blindada. Una pared que sube hasta acariciar el cielo tapando el sol. No sé si es locura o determinación, pero harán falta más de mil paredes  como para apartarme de mi destino, más de mil paredes para que ceje en mi plan absurdo destino a ti.

domingo, 27 de enero de 2013

Cuaderno de Ruta IV: Día Seiscientos siete

De súbito abandoné mi carrera. Es tiempo para el receso, es tiempo de respirar. Las manos en las rodillas, el corazón fuera del pecho y el aire, corto, casi huido. Seiscientos siete días después he vuelto.
Cuaderno de Ruta IV: Día Seiscientos siete

Es el recuerdo, pendenciero, el que me ha seducido. Soy yo, cándido, el que ha regresado. El paso de los años arroja luz a este paraje ahora desierto. Ya de las incipientes hojas a las que escribí solo quedan las ramas desnudas y grises. Las gotas tornaron lagunas, las nubes guirnaldas de seda. Brillan en el cielo, negras, las afanadas tejedoras mientras continúan su hilar.

También yo he cambiado. Mi lento caminar se disfrazó de prisa. Perdí el rumbo vacío que un día tomé. Crucé el océano para volverme a encontrar. Casi seis mil kilómetros no bastaron. Desanduve lo andado. Trepé hasta un punto elevado. El mundo bajo mis pies. Doscientos cincuenta y seis metros, tampoco fueron suficientes. Movimiento no significa adelanto. Seiscientos siete días después estoy en el mismo lugar.

Nadie recuerda como comenzó todo, no nos queda más que confiar mientras nos hablan de libertad. Mientras nos hablan de libertad, cuando lo único cierto es que somos personajes desahuciados en una tragicomedia in medias res. 



domingo, 8 de mayo de 2011

Cuaderno de Ruta III : Día Siete

Cuaderno de Ruta III : Día Siete
Un año más las hojas han surgido de entre las desnudas y grises ramas. Un año más el cielo lo cubren oscuras y elegantes golondrinas con sus cantos. La primavera está aquí y con ella se llena cada palmo de terreno con testimonios de vida.  


Camino desairado por el sinuoso sendero observando cuanto me rodea. ¿Por qué está esta vida tan llena de contrastes? ¿Por qué oscila la balanza de un modo tan desigual? ¿Por qué el raudo expirar de estos días? ¿Por qué? ¿Por qué?...


Me paro en seco. Alzo mi mirar al cielo inquisitivamente. De repente, encapotado, gris, taciturno. Un imperioso fulgor parece romper las grises nubes y entonces sucede. Llueve. Permanezco mirando al cielo unos segundos más. Las gotas de lluvia cubren mi cara, resbalan hasta mojarme por igual. Entonces miro al frente y sonrío mientras reanudo mi camino hacia ningún lugar. Adelante, siempre adelante.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Cuaderno de Ruta II : Día Cero

Cuaderno de Ruta II: Día cero 
El olor a tierra mojada, la noche opaca, el frío hálito, la viva inquietud... Ya repiquetean las maletas al ser arrastradas, ya rompen el silencio del crepúsculo con su rítmica retahíla. Nunca madrugar fue tan gratificante, nunca el temporal importó tan poco... Ahí estoy yo, vistiendo mi mejor sonrisa para disimular mis ojeras, ahí estoy yo, ahí estamos todos nosotros. Expectantes, habladores, con los nervios a flor de piel. !Tantos meses, tantos días, tantas horas, tanta espera ya dejada atrás! Es el momento. Besos, abrazos, caricias y alguna que otra lágrima. Despedidas. ¿Por equipaje? Amistad, Entusiasmo y Corazón.


Prepárate Grecia, porque allá vamos.



lunes, 7 de febrero de 2011

Cuaderno de Ruta I

Cuaderno de Ruta I
Tengo un cuaderno; un cuaderno repleto de ideas, de aventuras, de ilusión, de música y de amor; un cuaderno lleno de paisajes, de momentos y de personas; tengo un cuaderno de ir y venir, seguir y guiar, dar y tener, entrar y salir... tengo cientos de hojas escritas, y otros cientos por escribir. Tengo en él, sitio para ti, si bien pues aún no estás allí... 

No voy a conformarme, no voy a dar una batalla por perdida antes de librarla, no pienso desfallecer en el intento, no pienso dormir y ver que todo es un sueño. Tengo un tren que coger, no sé donde me va a llevar, sólo sé donde quiero que me lleve... a TI.

Y es que si valiente es aquel que lucha por romper las cadenas que le aprisionan lejos de sus sueños, yo no seré diferente, Yo seré un VALIENTE