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domingo, 3 de noviembre de 2013

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Sucede una vez cada siete días que el tiempo se detiene.

Hay quien los llama domingos. Son un bucle y un torbellino. Hay quien los ve como un final más y quien los entiende como un nuevo principio. Todo parece ser diferente. Todo se ve diferente, como bañado con otra luz. Como si el cristal por el que miramos el resto de días desapareciese.

Por alguna extraña pero inherente razón, los domingos nos desactivamos. La máquina dice basta y nos ponemos en modo espera. Humanizan. Nos queremos más a nosotros mismos. Nos odiamos hasta la saciedad. Nos sentimos confusos. Nos sentimos alegres y dolidos. Pensamos, reflexionamos y, ¿por qué no decirlo? Nos mostramos más al desnudo. Tan al desnudo que nuestras dudas e inquietudes se convierten en rémoras. Veinticuatro horas de ilusión que se esfuman con la llegada del crepúsculo. Humanizan.

Con la llegada del lunes se termina la introspección, nos enfrenta contra él, nos aleja de nuestro lado más humano. Nos hace desviar la atención para mirar a temas más banales. Nuestras preocupaciones no desaparecen, pero se disfrazan de sinsentidos. No es raro que ni a Garfield (que era más humano que mucho de los humanos) le gusten los lunes.



No debió ser casualidad que si es que existe un Dios descansase el domingo. Sí que debió hacernos a nosotros, pequeños peones, a su semejanza. A nosotros, pequeños peones de ébano y marfil, que nos encontramos a la espera de que se esfume el hechizo del domingo para volver a conectarnos, a automatizarnos, dejando de un lado la búsqueda, cediendo al tiempo el lugar que le corresponde, volviendo al correr de las agujas.

                                        

domingo, 27 de octubre de 2013

Percusión

                No es algo de lo que esté orgulloso. Ni siquiera me lo planteé con anterioridad. Pero, sea como fuere, lo único cierto es que el tiempo ha pasado y no se ha parado ni un momento a esperarnos.

                ¿Se han esfumado ya dos años? Parece mentira, así es. No me olvidé aún del tintineo del cristal de la mesa, de mis rabietas, de mis negativas a pasar la tarde allí. Lo odiaba, de verdad que lo odiaba, lo odiaba porque no lo podía entender. No quiero que me malinterpretes, claro que quería estar contigo, pero es solo que aún no lo sabía. Mis preocupaciones no se encontraban allí entre franela y braseros, entre aspas de ventilador y puertas que entonces no se podían abrir.

 Yo solo era un niño, un niño al que secuestraban para llevarme a un lugar de mayores, a sentarme en una butaca donde la diversión siempre ganaba al escondite.

                Ahora, hoy, no sé si será cosa de Skillet y su Lucy, del cambio de hora, porque es domingo, porque llueve o porque es otoño (probablemente sea esto último, Yoli siempre dice que el otoño es para echar de menos) pero me viniste a ver.

                ¿No es curioso lo bien que maquilla la ausencia el tiempo? Hoy al lavarme la cara cayó el telón dejando desnudos los bastidores.

                Ahora, hoy, no sé si será cosa de que te echo en falta, pero dejaría a un lado mis horas de diversión por unos cuantos minutos a tu lado, por conocerte mejor, por volver a oír la melodía de tu sordo concierto de percusión. Las cambiaría por todas aquellas veces que te hacías como que no oías, adrede, bromeando; por los millones de anécdotas e historias. Las cambiaría por un simple abrazo tuyo, sin mediar palabra. Las cambiaría por todos esos besos al saludarnos y despedirnos (solo que en esta ocasión sería yo el que te pinchase a ti, si me vieras con esta barba… ¡menuda me caería!).

                Como ya te dije, el tiempo no nos esperó. Los días pasan, las nubes continúan su camino, las hojas se caen y se vuelven a levantar. Nada parece haber cambiado, nada aparte del vibrar del cristal bajo tus dedos, nada aparte de tu media sonrisa y de tu calor.

                No te preocupes, no será así por mucho tiempo más. Hablaré con papá. Quiero volverte a ver, este viernes te iremos a ver.


                Te quiero.

domingo, 8 de mayo de 2011

Cuaderno de Ruta III : Día Siete

Cuaderno de Ruta III : Día Siete
Un año más las hojas han surgido de entre las desnudas y grises ramas. Un año más el cielo lo cubren oscuras y elegantes golondrinas con sus cantos. La primavera está aquí y con ella se llena cada palmo de terreno con testimonios de vida.  


Camino desairado por el sinuoso sendero observando cuanto me rodea. ¿Por qué está esta vida tan llena de contrastes? ¿Por qué oscila la balanza de un modo tan desigual? ¿Por qué el raudo expirar de estos días? ¿Por qué? ¿Por qué?...


Me paro en seco. Alzo mi mirar al cielo inquisitivamente. De repente, encapotado, gris, taciturno. Un imperioso fulgor parece romper las grises nubes y entonces sucede. Llueve. Permanezco mirando al cielo unos segundos más. Las gotas de lluvia cubren mi cara, resbalan hasta mojarme por igual. Entonces miro al frente y sonrío mientras reanudo mi camino hacia ningún lugar. Adelante, siempre adelante.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Cuaderno de Ruta II : Día Cero

Cuaderno de Ruta II: Día cero 
El olor a tierra mojada, la noche opaca, el frío hálito, la viva inquietud... Ya repiquetean las maletas al ser arrastradas, ya rompen el silencio del crepúsculo con su rítmica retahíla. Nunca madrugar fue tan gratificante, nunca el temporal importó tan poco... Ahí estoy yo, vistiendo mi mejor sonrisa para disimular mis ojeras, ahí estoy yo, ahí estamos todos nosotros. Expectantes, habladores, con los nervios a flor de piel. !Tantos meses, tantos días, tantas horas, tanta espera ya dejada atrás! Es el momento. Besos, abrazos, caricias y alguna que otra lágrima. Despedidas. ¿Por equipaje? Amistad, Entusiasmo y Corazón.


Prepárate Grecia, porque allá vamos.



lunes, 7 de febrero de 2011

Cuaderno de Ruta I

Cuaderno de Ruta I
Tengo un cuaderno; un cuaderno repleto de ideas, de aventuras, de ilusión, de música y de amor; un cuaderno lleno de paisajes, de momentos y de personas; tengo un cuaderno de ir y venir, seguir y guiar, dar y tener, entrar y salir... tengo cientos de hojas escritas, y otros cientos por escribir. Tengo en él, sitio para ti, si bien pues aún no estás allí... 

No voy a conformarme, no voy a dar una batalla por perdida antes de librarla, no pienso desfallecer en el intento, no pienso dormir y ver que todo es un sueño. Tengo un tren que coger, no sé donde me va a llevar, sólo sé donde quiero que me lleve... a TI.

Y es que si valiente es aquel que lucha por romper las cadenas que le aprisionan lejos de sus sueños, yo no seré diferente, Yo seré un VALIENTE


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Trazos de cielo

Respiras. Con cada inspiración tu pecho sube, sube para luego bajar en la letanía de un suspiro. Haces un esfuerzo, ya queda poco, las agujas de los pinos entretejidas allá en lo alto ya dejan verse trazos de cielo. Continuas aferrándote a cada roca, viendo como tus fuerzas flaquean mientras tú sólo piensas en llegar a la cima donde descansar. De súbito te paras y miras a tu alrededor. !Cuánto has subido! !Cuán lejos queda ya el suelo! !Cuán solo puede llegar a sentirse uno en el camino! Sigues subiendo. Ahora las ramas no son más que una sombra difusa que se pierde con cada esfuerzo. Al fin estás arriba. El viento susurra una suave canción, te eriges y abres los brazos. Sientes como el viento acaricia tu cara y se resbala por tu pelo. Respiras. Con cada inspiración tu pecho sube, sube para luego bajar en la letanía de un suspiro. Entonces poso mi mano en tu hombro. Asustado te giras y me dedicas una sonrisa. Estoy aquí, no siempre lo he estado, pero Sí siempre lo estaré.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

29S

 Esta mañana el despertador no sonó. No, hoy no es fiesta, ni tampoco fin de semana. Tampoco un dios iracundo ha inundado ciudades y carreteras. No, no... nada de eso ha sucedido. Hoy 29 de Septiembre hay Huelga General.

Ciudades enteras se han paralizado. Hoy no funcionan los medios de transporte públicos, tampoco fábricas y comercios están abiertos. Todo está paralizado. El MIEDO inunda las calles. Los pocos que se atreven a ir a trabajar se ven extorsionados por unos que se llaman piquetes "informativos", los cuales de informativos no tienen más que un nombre que no merecen. Cristales rotos, coches ardiendo, piedras volando. VIOLENCIA. UN PASO ATRÁS EN EL PROGRESO.

Decía hoy en televisión un presidente de un sindicato algo tal que así: "Ha sido un éxito para la democracia la huelga de hoy". ¿Democracia? ¿Democracia es no poder ir a trabajar por temer por mi integridad física? ¿A dónde vamos a llegar? Nos estamos olvidando de que la huelga es un derecho colectivo constitucional, sí, pero de EJERCICIO INDIVIDUAL. Nadie impide que este ejercicio se lleve a cabo, ¿por qué entonces sí que se coacciona al que decide no hacerlo?

Mucho me temo que el término democracia se usa muy a la ligera. ¿HUELGA? , siempre que signifique LIBERTAD.

jueves, 26 de agosto de 2010

Andando yo con la mirada perdida por las calles de Antequera una tarde de primavera, encontré algo inusual colgado de las fachadas de algunas casas. De color gris, tamaño mediano y a unos dos metros sobre el nivel del suelo. ¡Unos altavoces! Bastante extrañado, volví a pasar frente a una de esas fachadas, dudando incluso de que fuera verdad que lo había visto. Exactamente: unos altavoces.

Unas horas después, ya en casa, seguí dándole vueltas al asunto. Buscaba una explicación, que no encontraba. Decidí preguntar a algunos amigos del instituto sobre este hallazgo. Cinco fueron los entrevistados y sólo el último supo con certeza su uso: "Se utilizan en contadas situaciones: en Navidad, para poner villancicos y, en algunas ocasiones, retransmiten la misa". ¡¿Cómo no había caído en la cuenta?!

Para el que no lo sepa, diré que Antequera  estuvo ocupada por los musulmanes hasta el XV, en el que fue reconquistada por el ilustre Infante Don Fernando, durante el reinado de los Reyes Católicos. Lo que supuso que Antequera pasase a ser históricamente una ciudad cristiana católica.

Pues bien, el 16 de septiembre de 2010 se cumplen 600 años de la anexión a la corona de Castilla. Por ello, y para celebrar tan singular fecha, han decidido reservar los fuegos artificiales de la Real Feria de agosto. Hasta aquí todo normal.

Pero hay algo que no me cuadra a mí... Por mucho católico que haya en Antequera, por muchas iglesias que se levanten en su suelo, siempre habrá alguien que no sea católico o simplemente que no profese religión alguna. ¿Ellos también tienen que oír la misa en un lugar PÚBLICO? ¿Ellos tienen que renunciar a ver unos simples fuegos artificiales en feria? ¿Acaso por no ser católicos han de ser menos? Por supuesto que NO. Hasta donde yo sé, el decálogo de esta religión (que también es la mía) dice en su primera ley: "Amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo". ¿Prójimo? ¿Qué es el prójimo? Según la RAE, un prójimo es cualquier persona respecto de otra en la colectividad humana. 

O algo no comprendí yo bien o el significado de prójimo que nos da la RAE es algo desconocido para una gran mayoría de católicos. 

Sea como fuere, el hábito no hace al monje.

jueves, 20 de mayo de 2010

Once metros y una línea


Once metros y una línea. Eso nos separa de la gloria y a la vez nos aprisiona en el mismo infierno. 
Sopla el viento en un leve susurro. Un punto y un balón. Y detrás yo. Voy vestido de corto: camiseta rojiblanca a rayas, pantalón azul, calcetas rojas y botas negras. Sostengo el cuero con suavidad entre mis manos, como si de oro se tratase. Lo beso y lo coloco sobre en la hierba. Uno, dos, tres ... doy unos pasos atrás con la mirada perdida. Me paro.-!YO PUEDO!- me grito en mi fuero interno para alentarme. Uno, dos, tres... comienzo a aligerar el paso y entonces chuto. Puedo sentir como el balón impacta contra mi bota, como tras un sordo golpe se va elevando poco a poco dirección a la portería. Entonces sucede. Oigo ese precioso sonido que sólo es capaz de producir el roce de un balón con la red. La grada, el estadio entero suma sus voces en una al grito de GOOOOOOOOOL. Entonces grito yo también. Echo a correr. Necesito correr. Me paro como puedo en el banderín de corner y le dedico una sonrisa triunfante a la grada. Ya no gritan gol, ahora corean mi nombre: !Jose, Joosee, Joooseee ...! Llegan mis compañeros y se unen a la fiesta entre llantos de alegría y gritos de eurofira.-!Hemos ganado!!Hemos ganado!- me repito una y otra vez mientras no acabo de creer lo que acaba de suceder.

lunes, 12 de abril de 2010

El deporte: Complemento ideal de nuestras vidas

Leyendo hoy como cada día la prensa deportiva, me he encontrado con una noticia de lo más chocante. El titular rezaba tal que así: Apuñalan a un seguidor del Sevilla en los aledaños de la Rosaleda.
En la noticia no deja claro el porqué del inicio de la refriega, pero por lo visto un grupo de hinchas malacitanos agredieron al sevillano el cuál tuvo que ser trasladado a Carlos Haya.
Entonces, me vino a la mente un artículo de  Jaramos titulado Discutir por Discutir, en el cuál se fomentan los beneficios de esta práctica.
Seguramente, estos aficionados/hinchas/ultras/forofos o lo que quiera que se declaren, empezasen a hablar por hablar, discutir por discutir, pero eso sí, desde un principio sin el respeto adecuado y necesario para realizar con éxito tales prácticas. Tal es así, que al final acabaron apuñalándolo. Triste pero cierto. Una actividad que en un principio era de carácter lúdica, a la cuál se acude por el simple y mero hecho de disfrutar con el fútbol que da tu equipo y las vibraciones de cuantos sienten tu misma pasión, se vio empañada por una pelea como esta (!Mancillar algo tan digno como el deporte, complemento ideal de nuestras vidas!).
Desde aquí me gustaría invitaros a reflexionar, y que también animéis a vuestros conocidos amigos y familiares a hacer lo mismo.


LA TOLERANCIA DETIENE LA VIOLENCIA

miércoles, 10 de marzo de 2010

NO WATER, NO LIFE





De súbito, una luz iluminó la habitación. Drake abrió los ojos sobresaltado. “¿Qué ha sido eso?”, dijo para sí. Alzóse y oteó el exterior por el ojo de buey. Veloces saetas de fuego cubrían el cielo. La visión acabó por despertarlo del todo.
Como una exhalación, equipóse con sus calzas y jubón, y metióse las botas. Asió su espada y salió del compartimento.
Fuera refulgían los destellos ocres y rojos de las llamas que consumían la vela mayor. “¡Maldición!”, juró en voz alta. El entrechocar de las hojas metálicas era ensordecedor. Proyectiles de fuego volaban cual fugaces estrellas por el cielo nocturno, haciendo diana en los cuerpos de sus hombres. La batalla había comenzado.
Drake, lleno de ira, se precipitó con la espada en alto hacia el fragor de la batalla. Los atacantes arremetían con veloces estocadas, mientras que los perros de mar de Drake, aún con sueño, interceptaban los golpes como podían. Drake descargó la espada sobre el costado izquierdo de uno de los atacantes. Con un grito ahogado y derrumbándose sobre sus rodillas, fue agonizando mientras Drake perforaba su herida. Sacó la espada. Ya no sentía miedo ni desconcierto. La excitación y la sed de sangre inundaban su espíritu. Drake lanzó un desgarrador grito de guerra.
La lucha continuaba y los muertos y heridos aumentaban, víctimas de las hojas afiladas de flechas y espadas. ¡Pum! Se oyó una explosión y una bola de cañón surcó el aire, produciendo un característico silbido. El impacto se produjo en el castillo de popa. Ahora ardían también los camarotes y la bodega. Del mismo modo, una serie de explosiones se sucedieron y otras tres bolas pasaron cerca del palo que sostenía a la vela mayor. Una cuarta impactó en ella. La viga de madera comenzó a ceder lentamente y con un crujido se quebró.
Ardía ya toda la proa bajo lo que, hasta hacía unas horas, era la vela. Los piratas que allí se encontraban en el momento del desplome corrían ahora encolerizados, buscando el mar, mientras sus ropas eran pasto de las llamas. Comenzó a llover.
La lucha continuó, mostrando como única vencedora a la muerte.
Con la llegada del amanecer, las fuerzas enemigas se retiraron.
Drake juntó a sus hombres y repartió unos trozos de pan bazo y cerveza floja que habían sobrevivido al ataque.
- Habrá que construir un barco nuevo, mi capitán -exclamó uno de sus hombres, al darse cuenta del alcance de los daños.
- Quizá La emperatriz nos preste ayuda -dijo otro.
- Ojalá Dios os oiga -prosiguió Drake-, porque nos sería más fácil encontrar una novia en un burdel...
***



martes, 2 de febrero de 2010

¿Lo recuerdas?

Aminoras el paso, la respiración disminuye y entonces llega a tus oídos un leve sonido. Pump puump puuump. ¿Lo oyes? ¿Lo recuerdas? ES TU CORAZÓN. ES SU CORAZÓN.
Es vuestro amor languideciendo. Danzando cual cirio a punto de consumirse.
Lejos de llenar de luz vuestras vidas, como hizo un día, cada vez es más la penumbra que os rodea.Tienes miedo, tenéis miedo.
Entonces te decides. Sales de ese lugar cada vez menos iluminado. Te alejas antes de que se extinga totalmente la luz, antes de que se ahogue en cera el último destello. Huyes antes de que te lleven los fantasmas del odio y la oscuridad. HUYES.

Pero... fuera, todo está también oscuro. Sientes más miedo aún y no sabes si volver... Pero no...
Pump Pump Pump Pump. ¿Lo oyes? ¿Lo recuerdas? ES TU CORAZÓN. ERES TÚ.

viernes, 1 de enero de 2010

Suma y sigue

Suma y sigue. Cada vez siento que es menos lo que me retiene aquí. Miro a mi alrededor y a duras penas encuentro los restos de las cadenas que una vez me ataron.



Aún así, soy reacio a abandonar lo que un día fue todo para mí, y que sin embargo hoy no significa NADA en comparación.


Me siento cuál pájaro que tras pasar toda una vida en una pequeña jaula, un día le abren las puertas que lo mantenían cautivo.

Porque yo no dejaré que mis alas de libertad pierdan ni una sola pluma, !VOLARÉ!

domingo, 13 de diciembre de 2009

REPLAY

Te levantas una mañana. Medio grogui, te diriges al cuarto de baño. Levantas la tapa, y con los ojos medio cerrados haces malabares para no salirte de la taza. Tranquilamente bajas la tapa, tiras de la cisterna, te lavas las manos, la cara... !Total, hay tiempo!
Con sumo cuidado entras al cuarto, coges la ropa procurando no hacer ruido, y aún grogui, pero eso sí, son las legañas en los ojos te vistes.Desayunas. Coges la mochila y sales de casa.
El frío de la mañana te hace caer en la cuenta de que como tantos otros días te has dejado los guantes en casa.
Llegas a la parada y mientras esperas al bus piensas : "¿Realmente es HOY un día NUEVO? O en cambio ¿Será como los 6017 anteriores?"
El viaje en el bus, no es más entretenido. Te sientas y lejos de atraerte la música que suena en la radio estás absorto en tus pensamientos mientras oyes a unos y otros despotricar. 
Una vez ha parado el bus, el chófer, haciendo gala de su simpatía te dedica unas palabras. Tú no le escuchas (total, siempre dice lo mismo), en realidad estás mirando tu reflejo en sus gafas Ray-Ban y en su calva mientras dudas de en cuál de las dos te reflejas mejor.
Entras al centro, y esperas fuera del edificio mientras te quejas de todo cuanto te rodea y aprovechas para hacer algo de vida social.
Una vez abierta la puerta, deseas quedarte fuera, deseas no entrar; aunque sea por hacer algo diferente que diferencie HOY de AYER.
Seis interminables horas más tarde, vuelves a subir al bus. El chófer te vuelve a dedicar unas palabras mientras tú subes las escaleras haciendo caso omiso de cuanto dice. Te sientas, y te encuentras con la misma situación que por la mañana. Más de lo mismo.
Una vez se para el bus, caminas con lentitud a casa pensando en que menú tocará hoy.
Llegas a casa, compruebas que has acertado, y empiezas a comer la tortilla de patatas. Enciendes la tele, y ves como ponen la misma programación de siempre. Comes a prisa, para hacer cuanto antes la tarea.
Te levantas, recoges la mesa y rumbo al ordenador. Miras el TUENTI. Tras clicar 5000319 veces en Inicio, ves que realmente no hay nada nuevo y te pones con la tarea.
Acabada la tarea, miras otra vez el TUENTI y tras otros tropecientos clics en Inicio te pones a estudiar.
Acabada la sesión de estudio, te vas a la ducha. Enciendes la radio, abres la mampara y mientras te estás duchando, oyes como se patrocinan The Sensual Tea, Don Regulo, Car Glass, Energisil...
Sales entre vapores y una vez con el pijama puesto te vas a cenar.
"!Sopa!!Gran sorpresa la mía!"
Tras acabártela rápidamente, te cepillas los dientes y te acuestas. Das seis vueltas y media en la cama y acabas por dormirte.


Ocho horas más tarde:

REPLAY►► Te levantas por la mañana. Medio grogui...

lunes, 12 de octubre de 2009





No hay triunfo sin renuncia, victoria sin sufrimiento, libertad sin sacrificio.

miércoles, 7 de octubre de 2009



Querido amigo:
Quizá te preguntes el motivo de mi carta, quizá no le encuentres ningún sentido, quizá, quizá…
Lo cierto es que HOY, más que nunca, necesito hablarte, necesito que me escuches. Lo necesito.
Hace poco, te conocí. Ya desde el principio me pareciste alguien con buen rollo, sentí ese FEELING…, ya sabes a que me refiero, ¿no? Sentí que de un momento a otros seríamos eso, amigos.
Y es por ello por lo que estoy aquí. Para las maduras, pero también para las duras. Para las buenas, pero también para las malas. Porque en eso consiste la amistad, ¿no? Hoy por ti, mañana por mí.
Quiero darte las gracias por esas risas, por esos consejos, por esos momentos de “compromiso” en los que tanto te gusta meterme, por esos recreos juntos, porque me escuchas, porque estas ahí. En definitiva, por ser mi AMIGO.
Recuerda siempre, que aquí estaré cuando lo necesites. Ahora toca ser fuerte, y es lo que seremos, FUERTES.




viernes, 25 de septiembre de 2009

¿Amor?

¿Quien me lo iba a decir? Tras una nueva sonrisa, apareciste tu. Habias estado todo el tiempo delante, y nunca me habia fijado. Y ahora, vas tu, y le das un vuelco al rumbo de mi vida. Ahora todo esta desordenado, y yo estoy confuso, pero FELIZ, enamoradamente FELIZ. ¿Que has visto en mi? No lo sé. Supongo que te supe ganar, al igual que tu hiciste conmigo. Te quiero. Y esque ya no sueño si no es contigo, por y para siempre TU y YO.


sábado, 19 de septiembre de 2009

Vacaciones: 1.libertad para desperdiciar el tiempo

Llegado el nuevo curso, hay quien se lamenta, queja y solloza por el final del verano. Sí, de acuerdo. El verano es fantástico, es más a mi me encantan los días largos, las tardes de piscina, las noches de fiesta…

Pero, ¿qué es lo que nos pasa? Nos planteamos hacer siempre una serie de cosas, que luego, ¡nunca hacemos! ¿Por qué? Son como los propósitos de año nuevo, juramos y perjuramos no desperdiciar el año haciendo lo mismo de siempre, pero al final el que prometió dejar de fumar, sigue fumando, el que prometió ir al gimnasio sigue tumbado en el sofá… ¿Por qué?

El ser humano, está lleno de buenas intenciones, de buenas iniciativas, suele saber lo que le conviene, pero en no sólo decirlo, si no hacerlo es donde reside la diferencia.

Por ejemplo, un amigo, prometió sacarse el carnet de conducir, ¿qué pasó? Los resultados saltan a la vista. “No, no aun es temprano” “! Sera por verano!” …

Somos poco constantes. Hablamos mucho. Hacemos poco. Una vez acabadas las vacaciones, nos quejamos de no tener tiempo libre. ¿Qué quiere decir tener tiempo libre? ¿Poder desperdiciar las vacaciones tumbado en el sofá?

Desde luego, para mí es preferible estar haciendo algo de provecho, que tener la “libertad para desperdiciar el tiempo”.

lunes, 27 de julio de 2009

¿De que sirve esperar, cuando ya esta todo perdido?

Mientras la espera te consume y se derrama lentamente la arena de aquel reloj..., mientras te encuentras preso en una habitación sin puertas porque no ves las ventanas..., mientras te agobias..., mientras ESPERAS.

Mientras esperas, mientras esperas por amor, mientras lo das todo a cambio de nada, y es eso precisamente lo que recibes...
Se acabó el esperar. Viviré la vida minuto a minuto, segundo a segundo, porque, ¿para qué pensar en el futuro? Me he dado cuenta de que la vida no es ayer ni mañana, la vida es HOY.

¿De que sirve esperar, cuando ya esta todo perdido?

viernes, 3 de julio de 2009


Echo de menos todo aquello. El recuerdo de nosotros, vagando sin rumbo por aquellas calles mojadas por la lluvia...


En aquel entonces, yo me sentía el rey del mundo. No había nadie capaz de desembarcarme de mi viaje a la felicidad. Luego, se me alargó tanto, que llegué a confundirlo con una semana. Por fin, llegué a mi destino. El viaje me resultó arduo, pero mereció la pena.

Lo que en teoría iba a ser una estancia por un largo periodo de tiempo, no llegó a mucho más de un mes. Me mentalicé. Aun así, me resultó duro despedirme del lugar con el que había soñado.

En mi cabeza, sólo rondaba la idea de quedarme allí y, mientras, el único consuelo que tenía mi corazón era que quizá, sólo quizá, algún día se me brindaría la oportunidad de volver. Llegado el momento, lo haría.

Hoy, esa nostalgia aún me invade. Van unos cuatro meses ya desde mi vuelta. Y tengo la certeza de que ahora es el momento. Ha valido la pena esperar. Volveré. “Ho voglia di te”.